lunes, 30 de diciembre de 2013

No todo es trabajo en China

Si usted también cree que en China nunca se descansa, que siempre se come escorpiones y que solo hay hora de entrada, pero no de salida, mejor siga leyendo… 

Fuente: Google images

Una escoba, un trapo húmedo y un escritorio polvoriento me dieron la bienvenida en mi primer día de trabajo hace más de un año en una empresa china. “Aquí cada quien se encarga de la limpieza de su espacio, mientras que los conserjes se ocupan de las áreas comunes”, me explicó una compañera. El espacio que me habían asignado evidentemente había estado desocupado durante meses. Las telarañas bajo el monitor de la computadora daban cuenta de ello. Después de habilitar mi escritorio, me presentaron al colega chino que haría las veces de mi niñero. Como llegué a China sin ni siquiera saber decir “ni hao” (“hola”, en mandarín), la empresa me asignó un compañero para que “se hiciera cargo de mis asuntos”. Esto incluía: ayudarme a conseguir un departamento, abrir una cuenta bancaria, llevarme a comprar lo básico para sobrevivir (como tenedor, cuchara y esas cosas), enseñarme a recargar el celular y hasta a cruzar la calle. Sí, puede sonar un poco exagerado, pero China es otro planeta y para un recién llegado -que es como un alienígena por el desconocimiento del idioma-, incluso lo básico puede convertirse en un martirio.

Mi colega se llama Miguel. Sin él, la situación habría sido insoportable. Con un poco de vergüenza abusé de su amabilidad, pero luego me enteré que la compañía tenía la política de que cada empleado extranjero debía recibir este tipo de ayuda para facilitar su adaptación.

Miguel tiene una vida mucho más sedentaria que los otros compañeros. Cada día, a las 10h00 y a las 15h00, los demás se reúnen en el patio para hacer ejercicios. Son solo diez minutos, pero incluyen ejercicios de respiración, estiramiento y un poco de aeróbicos. “La salud es lo más importante”, me explicaban los chinos cuando notaban mi cara de sorpresa al ver que ellos interrumpían sus labores para ir a hacer ejercicios.

Y esto no es cuento chino. Recientemente, el prestigioso Laboratorio de Comportamiento Humano (Human Dynamics Laboratory) del Massachusetts Institute of Technology (MIT), concluyó que “el coffee break puede incrementar el rendimiento laboral un 8%” tras hacer un estudio en call centers de Estados Unidos. “La cafeína por sí misma no aumenta la productividad, sino el hecho de generar una pausa y comunicarse con otros integrantes del equipo”, explicó el director del Laboratorio, Alex Pentland. En China más bien sería un tea break, pero el punto es lo importante que es tomar un respiro.

A las 11h30, mi jefa llama a todos los compañeros del departamento de español para ir a almorzar juntos. Durante media hora aproximadamente, conversamos de temas tan diversos como las novelas chinas de moda, el divorcio, la vida en Latinoamérica y hasta por qué creemos en Dios.
Se trata de un almuerzo tipo bufet en el que jamás me he encontrado con un escorpión ni una rana. Y eso que cada día podemos escoger entre unos 20 platos –todos chinos, por supuesto-.
Luego viene una caminata de una media hora. Unos recorren el patio, otros la manzana, el objetivo es mantenerse en movimiento para facilitar la digestión. 


En todo este proceso dan la 1 de la tarde cuando llega el sagrado momento de la siesta. Recuerdo que desde el día en que llegué me llamó la atención que en la oficina hubiera sillas reclinables como las que se usa en la playa, almohadas, colchas y pantuflas. No importa que sea un día de mucho trabajo, la hora de la siesta es sagrada y quienes no dormimos igual debemos rendirle pleitesía, esto es, hacer silencio, teclear suavemente, poner el celular en modo de vibración, cerrar con delicadeza la puerta, todo para no estorbar el encuentro de los colegas con Morfeo.

Durante una hora, el silencio inunda las oficinas y algunas cortinas se cierran para que la siesta se disfrute bajo la sombra. Este escenario cambia totalmente a las 2 de la tarde cuando suenan los despertadores. Es automático. Todos se levantan como si nada hubiera ocurrido, no hay bostezos, ni quejas, ni suspiros. Inmediatamente se reincorporan a sus tareas y esa, diría yo, es la hora pico del trabajo. Es como si la siesta les inyectara energía para trabajar a presión durante las siguientes tres horas. En ese lapso, y siempre acompañados de su termo lleno de té, trabajan y están muy concentrados. Solo se detienen a las 15h00 cuando nuevamente hacen ejercicios. De ahí, a las 5 en punto, cada quien toma sus cosas y se va. “Anda rápido a casa”, me ha dicho varias veces mi jefa, “es hora de ver a la familia”. Claro que esta última frase no se aplica para mí, sin embargo, lo interpreto como que cada quien tiene una vida personal y eso debe respetarse.

Antes de llegar a China, yo también pensaba que solo en una empresa como Google era posible que haya mesas de billar, gimnasio, cafetería, y salas de relajación a fin de que los empleados se sintieran mejor y esto se viera reflejado en su eficiencia y su sentido de pertenencia con la compañía.

Claro que este relato corresponde a una empresa pública china donde aún se conservan las tradiciones, a diferencia del sector privado donde se han adoptado costumbres occidentales. Aún así, en la nueva China todavía importa el equilibrio del ying y el yang. 

*Este articulo fue publicado por la revista VISTAZO, en la edición de las 500 MAYORES EMPRESAS (Septiembre 2013). 

domingo, 29 de diciembre de 2013

“Uruguay no vende carne, vende confianza”


EL 70 % de la producción de carne uruguaya se exporta. En los primeros siete meses de este año, China se convirtió en su principal mercado por volumen. De ahí que Ruy Fernando Gil, director general del Instituto Nacional de Carnes de Uruguay, viniera a China para promover sus productos que se distinguen por ser saludables.

China Hoy (CH): Recientemente usted y la embajadora de Uruguay, Rosario Portell, tuvieron una reunión con el gobernador de la región autónoma uigur de Xinjiang, Nur Bekri. ¿Cuál era el objetivo y cuáles fueron los resultados?
Ruy Fernando Gil (RFG): La Embajada de Uruguay en China tiene una estrategia fuerte de acercamiento a la región de Xinjiang porque se está convirtiendo en un polo logístico no solo dentro de China, sino también con los países vecinos. Durante la visita pudimos constatar que Xinjiang tiene una fuerte producción de carne ovina, pero ahora tiene el desafío, que también vivimos hace años en Uruguay, que es pasar de una agricultura familiar a una agricultura de mercado que sea tecnificada y eficiente.
Además, se le extendió una invitación al gobernador de Xinjiang y, al parecer, el próximo año estará en Uruguay.

CH: ¿China es ya el principal mercado de exportación de carne de Uruguay?
RFG: Para responder eso debemos separar entre volumen y dinero. Respecto al dinero, durante los últimos años, el mercado tradicional de Uruguay ha sido la Unión Europea.
En cuanto a volumen, los primeros siete meses de este año, China se ha convertido en el principal mercado, desplazando a Rusia, que antes recibía el 30 % de nuestras exportaciones de carne. Hoy China está en el 22 % y Rusia en el 20 %.
El año pasado, China concentró el 8 % de nuestras exportaciones de carne, y la mayoría se vendió en noviembre y diciembre. Hoy ya va por el 22 %.

CH: ¿Ven este resultado como algo temporal o a largo plazo?
RFG: Esa es una buena pregunta que también nos hacemos nosotros. El repunte de la demanda china de carne uruguaya nos sorprendió desde los últimos dos meses de 2012. Sin embargo, ya han pasado nueve meses en los que China se mantiene arriba consecutivamente. Las explicaciones que encontramos es que China es un país que está creciendo, está adquiriendo algunas costumbres occidentales, está aumentando su poder adquisitivo y, conforme ocurre eso, la gente pasa de consumir proteína vegetal a proteína animal, es decir pollo, cerdo, res y cordero. Entonces pensamos que no es coyuntural, sino que China llegó para quedarse.

CH: En Uruguay, usted hizo una disertación sobre “Rol y estrategia de Uruguay ante el contexto del mercado internacional de la carne”. Allí dijo que “el negocio no es solo vender carne sino, sobre todo, saber cuál es nuestro cliente, sus necesidades y preocuparnos porque ese cliente vea algo diferente en la carne uruguaya y pague más por ella”. ¿Cuál es esa ventaja diferencial que debe percibir el cliente?
RFG: Nuestra producción de animales respeta la naturaleza. Nuestra trama de producción la componen familias radicadas en el campo. No producimos dentro de un galpón, como se hace en otros países, sino que por nuestras condiciones naturales, nuestras vacas crecen en el campo comiendo pasto porque es mucho más económico y eficiente para la producción de carne. Eso nos da ciertas características distintivas de otros países. La gente de mayor poder adquisitivo ha empezado a preocuparse por su salud. Entonces, si nosotros sabemos que ese nicho existe, tenemos que comunicarle: la carne uruguaya tiene estos atributos, si a ti te preocupa tu salud, esta es tu opción.

CH: ¿El sistema de trazabilidad de la carne uruguaya podría ser el factor diferenciador de su oferta exportable?
RFG: En Uruguay tenemos 400 años de actividad ganadera y 200 años de país. Primero estuvieron las vacas y luego nosotros. De cada 100 kilos que nosotros producimos, 70 van para el mundo. En vista de la importancia de este negocio para Uruguay, estamos condenados a estar a la vanguardia para estar un paso más allá de nuestros competidores.
En 1973, en Uruguay se instaló un sistema de trazabilidad grupal cuando en el mundo no era común. Esto significa saber el origen de la carne que se consume desde que el animal está vivo. Anualmente, todos los productores tienen la obligación de contar sus animales, clasificarlos en categorías e informárselo al Ministerio de Agricultura.
En 2006 se llegó a la conclusión de que para vender confianza -porque nosotros no vendemos carne, vendemos confianza y seguridad en un pedazo de carne muy sabroso- teníamos que pasar de la trazabilidad grupal a la individual. Esto implica que cada uno de los animales tiene un chip electrónico en la oreja. En 2011 se completó este proceso de identificación de todo nuestro ganado vacuno. Esto nos permite saber por dónde ha pasado el animal desde que nace hasta que llega al frigorífico. Es la máxima garantía de transparencia.

CH: ¿Cómo manejan el tema de las hormonas?
RFG: Desde 1962, por ley, Uruguay decidió no utilizar hormonas en su producción animal. Cuando se firmó ese decreto, uno de los objetivos era apostar por la diferenciación del producto cárnico de Uruguay en el mundo.
Esto hoy nos permite decir que nuestra carne tiene menores impactos en la salud de la gente porque no tiene grasa depositada y no se utilizan hormonas ni promotores de crecimiento en los animales.

Fernando Gil, director general del Instituto Nacional de Carnes de Uruguay. Rafael Valdez

jueves, 26 de diciembre de 2013

¿Cómo es vivir en una ciudad contaminada?

Un día de cielo azul y nubes blancas es motivo suficiente para sonreír al levantarse. Sí, suena romántico, pero en una ciudad gris como Beijing, eso se valora. Soy asmático, alérgico al polvo y de pequeño tuve sinusitis, así que mi nariz es un radar natural que me indica cada mañana cuál es el índice de contaminación. Quienes vivimos acá no podemos creer 100% en el índice oficial que mide la contaminación, ni tampoco en su contraparte, que es el índice de la Embajada de Estados Unidos porque minimizan o exageran el problema.
En lo personal, hago un promedio de ambos y eso modifica mi rutina. La mascarilla de protección se ha convertido en un órgano más de mi cuerpo. Si es un día de altísima contaminación prefiero no salir, pero es una pena porque Beijing es una ciudad con una gran oferta cultural y gente de todos lados, así que quedarse en casa significa perderse todo eso. He sido testigo de cómo la actitud hacia este tema ha ido cambiando. Durante años se habló poco de este asunto en los medios oficiales, pero desde 2012 la situación ha sido tan evidente que hasta la agencia estatal Xinhua ha alertado a los ciudadanos del peligro que significan las partículas PM 2.5 que están en el aire. Estas son las más peligrosas para la salud porque son tan pequeñas que pueden llegar a las paredes de los pulmones. Dichas partículas se producen por la descomposición de metales pesados como el azufre o plomo emitidos por las fábricas.  ¿Qué dicen los chinos al respecto? La mayoría se queja, pero en voz baja. Suelen decir “meibanfa” que significa algo así como “no hay modo”, “no hay otra opción”.
Es una frase que expresa cierta resignación por las circunstancias que no se pueden cambiar.
Pero también hay otros que justifican la polución diciendo que su país vive actualmente una revolución industrial y que este es un periodo necesario para alcanzar el desarrollo. No olvidemos que China, a pesar de ser la segunda economía mundial según su PIB, aún se considera un país en vías de desarrollo.
“Lo mismo vivieron San Francisco y Londres antes de que sus países se convirtieran en potencias”, me han respondido varias veces.
Lo paradójico es que los mismos chinos que contestan eso son quienes “por salud” prefieren el té en lugar de la Coca Cola, caminan después de almuerzo para ayudar a la digestión y no toman medicinas occidentales porque las consideran dañinas. En mi oficina es común que mis compañeros me critiquen por tomar té helado o Coca Cola. Sin embargo, siempre les contesto que más peligroso es respirar en Beijing.

Opinión publicada por diario El Telégrafo:

Este espectáculo es de las mejores cosas que he visto en China!


Video grabado en la ciudad de Xi'an, famosa por los Guerreros de Terracota. El performance se llama "The song of everlasting sorrow" y se basa en la historia de amor del emperador Xuanzong y su concubina preferida Yang Guifei. 


Sobre mi viaje escribí el siguiente artículo: 

Conocer Xi'an de la mano de la amante favorita

HAY mujeres que marcan la historia de un país para bien y para mal. Mujeres que enloquecen con solo mirar a los ojos y son capaces de hacer sentir sus latidos aún cuando dejan un lugar, tal como la estela de un cometa. Mujeres que sobreviven a los años y se alojan en la memoria de países enteros.

Leer más en...

lunes, 23 de diciembre de 2013

Entrevista al presidente venezolano, Nicolás Maduro, editada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de China.

2013-October-28 14:24

“El sueño chino es el sueño de la humanidad”

Por RAFAEL VALDEZ y WU KAI

EL presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, realizó una visita de Estado a China, a la que calificó como la hermana mayor de su país. Maduro firmó una docena de convenios, pero el principal es el proyecto para explotar petróleo en la faja del río Orinoco. China Hoy conversó con él sobre los resultados de esta visita y sus perspectivas.

China Hoy (CH): China y Venezuela establecieron relaciones diplomáticas en 1974, pero a partir del régimen del Presidente Hugo Chávez es cuando los lazos se afianzaron más. ¿Qué significa China en estos días para Venezuela?

Nicolás Maduro (NM): El comandante Hugo Chávez, líder de la Revolución Bolivariana y Socialista de Venezuela, construyó de manera metódica y paciente una relación profunda y además extendida a todo nivel, donde puso como elemento central la relación humana, de hermandad, de amistad verdadera.

Leer más en:

Fotos de la entrevista: 






Un lujoso carro estacionado afuera de la CCTV




martes, 20 de agosto de 2013

China y Latinoamérica ante la trampa de los ingresos medios

Ver la entrevista


sábado, 27 de abril de 2013

De luna de miel




En 2012, el idilio entre Ecuador y su mayor prestamista motivó que decenas de funcionarios y artistas hicieran largos viajes, algunos más justificados que otros, para ganarse la simpatía de los chinos y “aprender de ellos”.


Ecuador y China viven una "luna de miel". Lo dijo el Ministro de Comercio de China, Chen Deming, cuando visitó Ecuador a fines de septiembre.
Una compenetración tal que se refleja en las múltiples visitas oficiales que se realizaron durante 2012 al gigante asiático para “aprender y compartir experiencias”.

Actualmente Ecuador mantiene un déficit de unos 1200 millones de dólares  en su balanza comercial con China.
El principal producto de exportación es el petróleo. De hecho, Petroecuador mantiene vigentes cinco contratos de compra-venta de hidrocarburos con la estatal Petrochina hasta el 2016. Una hecho que refleja lo poco diversificado del comercio bilateral.
El gigante asiático ha sido el mayor prestamista extranjero de Ecuador en los últimos años. Solo la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, construida por una firma china, tiene un costo de 2.200 millones de dólares. Además se espera que la Refinería del Pacífico, que sobrepasará los 10.000 millones de dólares, se construya gracias al financiamiento chino. De ahí la importancia que el Gobierno del Presidente Correa le concede a la segunda mayor economía del mundo.
En mayo, el canciller Ricardo Patiño invitó a una decena de periodistas chinos para que conocieran el país. Allí les ofreció una degustación de comida típica y hasta les dio cucharadas de mermelada en la boca.
Similar hospitalidad con los chinos muestran los funcionarios de la Embajada en Beijing. En los dos últimos años, dicha Embajada, de la mano del diplomático Leonardo Arízaga, organizó un evento cada dos semanas con el fin de dar a conocer la cultura ecuatoriana. Por esto, hubo un auténtico desfile de funcionarios de distintos ministerios en la capital china.

“Múltiples coincidencias”
A fines de mayo, el Subsecretario para Asia, África y Oceanía, Rafael Quintero, estuvo en Beijing, para reunirse con el Ministro Asistente de Relaciones Exteriores de China, Zhang Kunsheng. Hablaron sobre cooperación y “sus múltiples coincidencias de principios en temas sensibles de la agenda internacional y la paz mundial”.
A mediados de junio, el Secretario Nacional del Agua (Senagua), Walter Solís, también viajó a China para reunirse con Niu Xinqiang, presidente del Instituto del Rio Yangtze. Solís pidió asesoría en cuanto a 16 proyectos de propósito múltiple que Senagua tiene en carpeta. 

Un mes después, el Secretario Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt), René Ramírez se reunió con autoridades de la Academia de Ciencias Naturales de China y visitó Parques de Alta Tecnología en las ciudad de Beijing y Suzhou.

A raíz de esto, la Academia de Ciencias de China se comprometió a cooperar con la Senescyt para crear una Academia de Ciencias en Ecuador y enviar expertos chinos para trabajar en la Ciudad del Conocimiento “Yachay” asesorando en temas como inteligencia artificial y nanomedicina.
A fines de julio, la cantante Karla Canora también estuvo en Beijing y Shanghai para interpretar temas de Julio Jaramillo ante un público que, en su mayoría, no hablaba español.

A comer y bailar
En agosto, Ecuador realizó su primera semana cultural en Beijing y lo hizo con un festival de cine, degustación de comida típica, una exposición fotográfica y un concierto de salsa. La cineasta María Fernanda Restrepo abrió la muestra de cine con su documental “Con mi corazón en Yambo”. Cuando se le consultó qué significaba para ella exponer el caso de sus hermanos desaparecidos en un país criticado internacionalmente por sus políticas de derechos humanos, Restrepo dijo “con mi papá nos planteamos la misma pregunta, pero pienso que es positivo, es dejar el mensaje de que debemos hablar, reclamar, no callar, por eso estamos orgullosos de estar aquí”.
Restrepo viajó junto a una delegación de funcionarios del Ministerio de Cultura que incluyó a la ministra Érika Sylva; tres chefs y 12 artistas. Durante el concierto, toda la delegación, con la Ministra al frente, dio una cátedra de salsa al ritmo de “todo tiene su final”, del cantante Héctor Lavoe. La Ministra también aprovechó la visita para reunirse con su homólogo chino, Cai Wu, y conversar acerca de proyectos relacionados con museos, bibliotecas y la Universidad de las Artes.

Salud, dinero y…
Una nutrida delegación del Ministerio de Salud acompañó a la ministra Carina Vance en su paso por la capital china. Ella contó que como parte del crédito de 2000 millones de dólares concedido por el China Development Bank en 2011 a Ecuador, “en el Ministerio de Salud accedimos a 50 millones de dólares con lo cual tenemos un contrato con la empresa pública China Camc Engineering para la compra de 200 ambulancias, el equipamiento de salas de emergencia de 60 hospitales a nivel nacional y la implementación de un centro de trauma en Guayaquil y otro en  Cuenca”.
Además la Ministra se reunió con Chen Zhu, Ministro de Salud de China, y visitó un hospital en Beijing “para conocer la realidad de la salud pública en China”. Lo contradictorio es que en este ámbito, China no tiene buenas calificaciones. Si bien, la tasa de cobertura del servicio social de salud se ha expandido al 95% de la población y el precio de las medicinas básicas ha descendido un 30%, según fuentes oficiales, los mismos chinos reconocen que en sus hospitales la atención no es óptima. “Prefiero curarme con remedios naturales que ir al hospital, ahí las colas son muy largas y es insoportable”, dice Ma Wei, chino de 26 años.
El director del Centro de Investigación de Economía y Salud, Liu Guoen, declaró a la cadena CCTV: "el ritmo de la reforma de los hospitales públicos es bastante lento. En las actuales condiciones, con una capacidad tan limitada, no podemos atender el incremento de la demanda de nuestro sistema de salud”. En China hay 2.700.000 médicos registrados, pero la regulación del sistema impide que muchos de ellos trabajen a la vez en varios hospitales o clínicas. Por esta razón no se puede satisfacer la creciente demanda del sistema de salud.

Fueron a dialogar
Otra funcionaria que no dudó en viajar más de 20 horas para “aprender de la experiencia china” fue Rocío Valarezo, segunda vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Ecuador. Ella se reunió con autoridades del Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPCH).  
En septiembre también viajó el Ministro Coordinador de la Producción, Empleo y Competitividad (MCPEC), Santiago León, quien se reunió con su homólogo chino, Cheng Deming.
Uno de los proyectos en los que León hizo énfasis fue el eje multimodal Manta-Manaos que pretende ser una alternativa para el canal de Panamá y conectar China con Brasil.
En reciprocidad, el ministro Deming realizó una visita oficial al Ecuador, por invitación del Gobierno ecuatoriano. Durante la visita, el Presidente Correa enfatizó "ojalá que China, con esa inmensa capacidad de financiamiento, pueda seguir financiando el desarrollo de un país como Ecuador", según reportó la agencia Efe.

Tan cerca y tan lejos
En octubre, el viceministro del MCPEC, Rubén Morán, también visitó China para participar en la VI Cumbre Empresarial China-Latinoamérica realizada en Hangzhou. Allí, Morán habló sobre el Banco del IESS, los créditos productivos y la venta anticipada de petróleo a China.

Después, en diciembre, el superintendente de Control del Poder de Mercado del Ecuador, Pedro Páez, también viajó con el objetivo de “obtener propuestas e ideas para la recién creada agencia antimonopolio de Ecuador”.
Páez comentó que estuvo en universidades de las ciudades de Hong Kong, Chongqing (centro) y Beijing, para conocer de primera mano la experiencia china en este campo. Lo contradictorio es que en China constantemente se critica a las empresas estatales porque, según sus detractores, han obtenido enormes beneficios gracias a prácticas monopólicas. De hecho, este año el Banco Mundial emitió un informe donde recomienda a China “redefinir los papeles de las empresas estatales y eliminar los monopolios”. 


Más allá de eso, Ecuador está ávido de seguir aprendiendo del gigante asiático y para 2013 se prevé que la relación se intensificará. El ex Embajador Arízaga estima que el próximo año se concretará el financiamiento de la refinería del Pacífico. “Ya recibimos la confirmación del Gobierno chino y el próximo año vendrá el Presidente Correa a China y esa será una oportunidad para conversar sobre estos proyectos estratégicos. Para nosotros, la prioridad en la Refinería del Pacífico son las empresas chinas”, afirmó el diplomático. Así que la ‘luna de miel’ continuará. 

A propósito de Pegaso


Con su programa espacial, el gigante asiático quiere ponerle la etiqueta "Made in china" hasta a los satélites. Nigeria y Venezuela ya han lanzado satélites desde China. En ambos casos se ha tratado de satélites fabricados y lanzados por China. Otros países ya han firmado convenios para seguir su ejemplo: Bolivia, Bielorrusia, Indonesia, Laos... Ecuador, por su lado, ha hecho énfasis en que Pegaso fue construido y diseñado por talento nacional. El satélite ha sido descrito como "un cubo de 10 por 10 centímetros y un peso de 1,2 kilógramos", ¿pero puede considerarse ecuatoriano o un hijo producto del idilio entre Ecuador y China?


viernes, 15 de marzo de 2013

Del flechazo al matrimonio



Del flechazo al matrimonio
Por RAFAEL VALDEZ MERA

Ser inversionistas y no solo proveedores. Diversificar la producción y apuntar a nichos. Esos son los retos en ambos lados del Pacífico, según concluyó la VI Cumbre Empresarial China-Latinoamérica efectuada en Hangzhou, China.

Cuando sales con una chica y al principio solo hay besos, si quieres estrechar más la relación tienen que hacer cosas juntos, hay que co-crear. De igual manera, si América Latina quiere acercarse a China se debe dejar de hablar de “trade” y mejor hablar de “innovación conjunta”, dijo Luis Arnal, CEO de Insitum. “Tengamos un bebé”, enfatizó el consultor mexicano entre risas.
Desde el año 2000, el comercio entre América Latina y Asia en general ha crecido a un ritmo extraordinario del 20,5 % anual, alcanzando una cifra estimada de US$ 442 billones en 2011, según estimaciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Si bien estas cifras fueron motivo de regocijo durante la VI Cumbre Empresarial China-Latinoamérica efectuada recientemente en Hangzhou, también fueron motivo de incertidumbre entre los empresarios de ambos lados por los desafíos que conlleva.
El reconocido periodista, Andrés Oppenheimer fue el primero en poner sobre la mesa un tema recurrente. “Hay quienes sostienen que esta relación está comenzando a ser contraproducente para Latinoamérica porque la región está regresando al pasado cuando dependía solo de materias primas. Incluso, muchos periódicos de Brasil y México dicen que no quieren volver a una economía extractivista como la hubo en la época colonial”, planteó Oppenheimer durante la primera conferencia realizada en la Cumbre a donde asistieron 1300 personas de 25 países.  
De inmediato, dos ejecutivos de empresas chinas con fuerte presencia en Latinoamérica destacaron que no todo gira en torno a la materia prima. Zhang Chunxiang, vicepresidente senior de Huawei, comentó que la firma lleva 15 años en Brasil y tiene 4000 empleados, en su mayoría, mano de obra local. Asimismo, Ma Jianrong, director general de Asuntos de Gobierno de Lenovo, resaltó la enorme fábrica de computadoras que tienen en México y sus operaciones en Argentina y Brasil. Ambos estuvieron de acuerdo en que para atraer mayor inversión china y cambiar el enfoque hacia productos con valor agregado hace falta más que buenas intenciones. “A los Gobiernos les corresponde definir políticas comerciales de largo plazo, demostrar consistencia y brindar estabilidad jurídica”, subrayó el ejecutivo de Lenovo.
No nos importa mucho ser el primero o segundo, dijo Ma, nos importa dónde podemos ser sostenibles. El ejecutivo se refirió a la excesiva burocracia que hay en los ministerios latinoamericanos y señaló que eso resta agilidad a las gestiones comerciales. Además, aconsejó a los Gobiernos: “No todo el mundo habla español, no todo el mundo habla chino, así que asegúrese de que tiene a la gente correcta para que hable con la gente correcta”.
También comentó sobre las barreras culturales. Si bien reconoció que tanto chinos como latinos son muy hospitalarios, sus actitudes hacia la vida son muy distintas. “La actitud china es ganar y ganar. Comprar un carro, una casa, luego otro carro y otra casa, darles buena educación a sus hijos… Entonces necesitan trabajar duro para ganar dinero. Sin embargo, tú puedes encontrar a alguien en Latinoamérica con poco dinero en el bolsillo que decide tomarse el día libre y no va a trabajar a la fábrica. Este puede ser un problema en la industria manufacturera. No estoy diciendo que los chinos hacen lo correcto y los latinoamericanos, no; sino que se trata de un asunto de cultura, actitud y estilo de vida. Entonces debemos ser flexibles, es una cuestión de comprensión”. Tal como en las parejas, la comunicación es clave.
Por su lado, Wan Jifei, presidente del Consejo Chino para el Fomento del Comercio Internacional (CCPIT), enfatizó que para que la relación se profundice hay que tener paciencia. “No debemos recurrir a medidas proteccionistas. La historia nos ha demostrado que eso no resolverá los problemas del desempleo y el crecimiento económico mundial”, acotó. Por el contrario, dijo, el libre comercio y la inversión son el motor del crecimiento. Para convertirse en un imán para los empresarios chinos, “Latinoamérica debe acelerar los proyectos de infraestructura y reducir las barreras arancelarias”, señaló el funcionario.

El desafío de la urbanización
Se estima que cada año unos 20 millones de chinos dejan las zonas rurales y migran a las ciudades, lo que implica que en el año 2030 las ciudades chinas acogerán a unos 300 millones de personas. Además se espera que en el año 2020, la inscripción de estudiantes en las universidades de China aumente en un 65 %, así que para el 2030, unos 200 millones de jóvenes en China tendrán títulos universitarios. Estos factores, sumados al aumento de los salarios, dan cuenta de que en China hay una clase media ascendente con otros hábitos de consumo.
“Los chinos ya no se conforman con comer y vestirse, sino que ahora exigen productos con valor agregado. Es una oportunidad para América Latina que podría explorar la venta de productos agrícolas de alto valor como cafés gourmet o vinos, y mejorar su sector de servicios, especialmente en turismo de lujo, desarrollo de software y servicios financieros”, sugirió el Presidente del CCPIT.
Con él coincidió Fernando Ocampo, viceministro de Comercio Exterior de Costa Rica, quien subrayó la importancia de apuntar a nichos. La competencia, dijo, no debe basarse en precios bajos, sino en productos diferenciados.
Por otro lado, el costarricense se refirió a la transformación de la relación. “La pregunta no es qué vendemos ni que compramos, sino cómo nos relacionamos. Debemos explorar nuevas formas de relacionarnos con empresas chinas, debemos convencerlos de que se instalen en nuestra región para abastecer a nuestro mercado. No solo debemos venir a China, sino llevar a los chinos a Latinoamérica”, acotó.
Luis Alberto Moreno, presidente del BID, añadió que al establecerse en Latinoamérica, las empresas chinas reducirían sus costos de transportación y, por su parte, los latinoamericanos ganarían plazas de trabajo y el aprendizaje de la tecnología asiática.
Mientras tanto el escenario actual es de comercio poco diversificado. La soya, por ejemplo, es el producto estrella de Argentina, Uruguay y Brasil. El petróleo lo es de Ecuador, Colombia y Venezuela. El concentrado de cobre lo es de Perú.
En Hangzhou quedó claro cuáles son las fortalezas y debilidades. Dejar de hablar de “trade” y empezar a “co-crear” es el desafío para que esta relación sea ganar-ganar. En la Cumbre, ambos lados dijeron “sí, quiero”.

viernes, 8 de febrero de 2013

“El único camino es negociar como bloque con China”

“El único camino es negociar como bloque con China” Por RAFAEL VALDEZ MERA Aunque algunos académicos consideran que los recursos naturales son una maldición para América Latina, Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), considera que son una oportunidad única, pero también un gran desafío. Ella afirma que la clave no solo es añadir valor a las exportaciones, sino buscar la integración regional para negociar con China. http://www.chinatoday.mx/eco/analys/content/2013-01/29/content_515230.htm

martes, 5 de febrero de 2013

Una nueva cárcel

Pensaba quedarse dos meses en Pekín, pero ya han pasado cinco años. Teresa (sentada a mi izquierda en la foto) es oriunda de Monterrey, México, tiene 24 años, baila tango y actualmente es profesora de inglés en un jardín de infantes para pequeños chinos ricos. La conocí hace dos semanas. Es compañera de trabajo de Larissa, la inglesa que aparece en la foto, quien está en la misma academia de chino que yo. “El mes pasado los dos hijos del que era mi vecino en Monterrey aparecieron colgados en un puente. Les habían cortado la cabeza. Así están las cosas en México, ¡terribles!, por eso no regreso”, me contó después de algunas cervezas que tomamos en La Bamba, un restaurant mexicano ubicado en Wudaokou, zona donde están las principales universidades de Pekín y que se caracteriza por ser el hogar de la mayoría de estudiantes extranjeros que llegan a la capital china. Wudaokou es una burbuja extranjera en Pekín. Esa noche, Teresa tenía razones para celebrar. Me contó que había ganado Peña Nieto en las elecciones presidenciales y que el PRI volvía al poder. “Ellos gobernaron muchos años y negociaban con los narcotraficantes para que nos dejaran en paz, por eso podías vivir más tranquilo. El idiota de Calderón (Presidente saliente de México) les declaró la guerra y ahí tienes, mis vecinos y muchos otros terminaron colgados y sin cabeza”. Tal es la situación en Monterrey que el padre de Teresa tuvo que vender su auto y comprarse uno viejo porque estaba cansado de que lo persiguieran hombres sospechosos. Su mamá, en cambio, optó por regalarle a Teresa todas sus joyas, “llévatelas, ¿para qué voy a tenerlas, sino las puedo usar?”, le había dicho. Teresa dice que en Pekín se siente segura. Esta ciudad ha sido su refugio y, a la vez, su cárcel. Le encantaría volver a México, pero no puede. Acá incluso encontró un carcelero. Se trata de su novio que aquella noche la llamó a las 12h00 am y le dijo que era hora de volver a casa. Él, mientras tanto, estaba con sus amigos en un bar. Teresa lo obedeció y se despidió de nosotros.