martes, 1 de diciembre de 2015

Permiso para tener dos hijos

El Partido Comunista de China acaba de derogar la política del hijo único que estuvo vigente por 35 años, pero no espera un boom demográfico. La medida se viene analizando desde hace años  debido al rápido envejecimiento de la población que amenaza el desarrollo económico del país.

Por Rafael Valdez, desde Beijing



Los chinos viven más tiempo y la tasa de natalidad no varía. El resultado de esa ecuación es una sociedad que envejece rápidamente y eso amenaza las expectativas de crecimiento económico del gigante asiático. Justamente por eso, el Gobierno Chino acaba de derogar la política del hijo único que estuvo vigente durante 35 años e impidió el nacimiento de 400 millones de chinos.
Si bien,  esta decisión ha sido entendida por algunos analistas occidentales como una medida para paliar la desaceleración de la economía china que ya no crece a dos dígitos, sino al 7%, la reciente derogación de la política del hijo único no se decidió de la noche a la mañana. Como todo en el país de Confucio, se dio de forma gradual.
En 2013, el Partido Comunista ya flexibilizó un poco dicha política. Ese año decidió que las parejas podían tener dos hijos, siempre y cuando uno de los cónyuges fuera hijo único. “Se estimaba que con dicha flexibilización se incrementaría en uno o dos millones el número de nacimientos anuales, pero hasta ahora solo el 6% de las parejas elegibles aplicaron para un segundo hijo”, dijo en noviembre de 2014, Zhao Yanpei, funcionario de la Comisión Nacional de Salud y Planeación Familiar, a un medio oficial chino.
A esto debe sumarse que en ese país, la expectativa de vida al nacer se ha extendido. En el año 2000, la expectativa era de 71 años, mientras que en 2014 fue de 75 años. Hoy, una décima parte de la población es mayor de 65 años y, según estimaciones oficiales, el porcentaje de adultos mayores chinos alcanzará el 15% en 2027 y el 20% en 2035. ¿Qué implica esto para el Estado? Menos gente en edad de trabajar que aporte a las arcas fiscales y, al mismo tiempo, mayor número de personas a quienes brindar seguridad social, pensión jubilar, atención médica, etc. Y, además, menos mano de obra joven que sirva de engranaje en la “world factory”.



No, gracias
A pesar de la derogación de la política del hijo único por la que, según cifras extraoficiales, se efectuaron 336 millones de abortos, 196 millones de esterilizaciones y se insertaron 403 millones de aparatos intrauterinos, no siempre con consentimiento, hoy los chinos no saltan de alegría. Tener un hijo en la China de hoy es sumamente caro; dos sería un lujo y tres, una locura. Al menos eso dicen los chinos en weibo, el twitter chino, una de las fuentes de información más fidedigna debido a la censura del Gobierno.
La razón: los hijos únicos nacidos en las décadas del 80 y el 90 tienen que hoy mantener familias de seis personas si se suman los padres de ambos. Agregar a esto dos hijos sería una locura en un país donde el salario promedio nacional en 2014 fue de 49.969 yuanes, es decir 4164 yuanes mensuales (unos 694 dólares), según un informe publicado por la Oficina Nacional de Estadísticas de China.
“El hecho de que el Gobierno presente la política de dos hijos no tendrá ningún impacto significativo en la sociedad porque hay una creciente nueva generación de familias que no quieren tener un segundo hijo”, dice Liang Zhongtang, experto demográfico de la Academia de Ciencias Sociales de Shanghai.
Pero eso ocurre en las ciudades. El experto Xu Shicheng, de la Academia China de Ciencias Sociales, afirma que en las familias del campo, la medida sí podría tener un gran impacto. “Esa mano de obra joven no solo ayudará a mantener el ritmo de crecimiento del aparato productivo del país, sino que además dinamizará el consumo interno que es la clave del nuevo modelo económico que el Gobierno está impulsando”.


El origen de todo
Durante los últimos 30 años, el motor de la economía china fue la inversión y las exportaciones. A finales de 1970, China abrió sus puertas tras la instauración de la política de reforma y apertura, impulsada por el pragmático Deng Xiaoping. En esos años también se instauró la política del hijo único. Para entonces, China era muy pobre. La noche del Nuevo Año Chino, o Festival de la Primavera, era la única vez del año en que –los más afortunados- podían comer carne de res, pollo, pescado y cerdo al mismo tiempo. El resto, no. Y, sin ir muy lejos, entre 1958 y 1961 (“los tres años amargos”), unos treinta millones de chinos, según cifras extraoficiales, murieron de hambre. Ese trauma no se olvida.

Tales niveles de pobreza -que en Ecuador no se han vivido- sirvieron como justificativo para la implementación de la política del hijo único. La lógica era que frenar el crecimiento poblacional ayudaría a aliviar los problemas sociales, económicos y ambientales, y permitiría que el país creciera rápidamente. Este último punto se logró. China creció a dos dígitos porcentuales durante tres décadas y se convirtió en la segunda economía del mundo, pero también hubo otras consecuencias. La política del hijo único, sumada a la preferencia cultural china por los hijos varones, hizo que muchas niñas fueran abandonadas en orfanatos y que se realizaran abortos selectivos e incluso se dieron casos de infanticidio femenino. Hoy, en China hay 114 hombres por cada 100 mujeres y, según un estudio de la Academia China de Ciencias Sociales, 24 millones de chinos se quedarán solteros porque no tendrán con quien casarse en 2020. Este es otro objetivo detrás de la nueva política de dos hijos: lograr el reequilibrio de género en China. 

* Artículo publicado en la segunda edición de octubre 2015 de revista Vistazo, Ecuador. 

martes, 10 de noviembre de 2015

与中国人同住


*拉法埃尔 巴尔德斯

为了更好地学习中文,我决定与中国人一起合住。这样, 我有机会认识了不少友善、乐于助人的朋友,也碰到了一些内向、非常自制的人。无论如何,我觉得这是一个了解中国的好方法。




在北京,许多外国人是住在“气泡”里的。我的意思是,他们看起来住在中国,可实际上他们的朋友是外国人,他们在国际连锁超市购物,他们经常去外国人聚集的地方。这样的生活,要想深入了解中国文化根本不可能,我不想这样。

我在一个中国公司工作,这当然有助于了解中国人的思维方式,但与他们同住一定会是另一番光景。我决定和一个中国人合租。通过The Beijinger,我认识了胡娜。她24岁、个子高挑、纤瘦,北京人,身材一看就是经常光顾健身房的人。虽然学的是服装设计专业,但其实她更喜欢教别人学习编织。她是家里的独生女,父母已经给她买了两套住房。可为了锻炼自己的独立性和提高英语水平,胡娜决定从家里搬出来找个外国人合住。在朝阳区地铁六号线附近她租了一套三居室,然后在The Beijinger网站上发了合租帖子。第一个来的人是个叫阿卜杜勒的约旦人,40岁,单身。第一眼看上去很讨人喜欢,因为他表现得有教养、中文很好、工作也不错,所以,胡娜一下子就对他产生了信任。一个星期后,我也入住了。然而,没出几天,阿卜杜勒就露出了真面目。

摔盘子风暴
新生活的第一个周日,我被尖叫声惊醒了。打开门,我看到了愤怒的阿卜杜勒。他正对着胡娜大叫大嚷,原因是胡娜挪动了他放在厨房里的东西。他没找到他的茶,然后就爆发了。可怜的胡娜跟他不停地解释,她没有别的意思,只是想让厨房更整洁,而且请他原谅。然而,他还是无法控制地把所有能找到的东西都扔到地板上,打碎了好几个杯子和盘子。胡娜一边哭一边躲避着阿卜杜勒随手扔的东西。整个事件持续了几分钟,我却感觉有几个世纪那么长。因为太震惊了,我甚至不知作何反应。终于,阿卜杜勒先生摔东西摔累了,回去了自己的房间。我和胡娜也各自回了房间。

就这样平静地过了两天,母亲节到了。照习惯,我在skype上和妈妈聊天,因为是母亲节,我就和她多聊了一会儿,一个小时的样子。可是,第二天,胡娜发短信请我不要带女人回家。我不知道发生了什么,就打电话询问。原来是阿卜杜勒跟她说我昨天带了一个妓女回家,他什么都听到了。我向胡娜解释说,我没有带任何人回家,他听到的声音是我妈妈。那天晚上等阿普杜勒回家后,我去找他想和他谈一谈,没想到,他又怒了。他冲我大吼大叫,说怎么有人竟敢向他提意见?既然“跟一个愚蠢的人讲道理是更愚蠢的表现”,我后不犹豫地转身离开,留下他一个人在那里自说自话。第二天,我决定搬家。

荒唐的规矩
我逃也似地离开那个家,很快在The Beijinger上找到了新家。我很喜欢这个地段,因为楼房大都是新建的,装修得很好,租金也便宜。新房东叫李娜,26岁。她有一个空房间,出租的条件也只有一个:任何情况下都不能在家里接待朋友来访。那时,对我来说这个条件一点儿也不重要,我被上一家吓坏了,只想快些逃离,就欣然接受。

李娜跟我在互联网上了解的中国人完全不一样。她非常爱干净、有条理,使用的东西全是从香港购买的外国品牌,在客厅练瑜伽,在浴室摆放做足底按摩的机器,另外,还经常送我来自中国各地的小零食。李娜是河北人,五年前来北京定居,在一家房地产公司做销售。她卖房子得到的佣金让她生活得非常惬意,旅游、消遣以及各种喜欢的衣服。她厨艺很好,做的酸辣汤和宫保鸡丁简直让我吃到连手指都能嘬进肚子里。因为她,至今我最喜欢的中国菜还是酸甜可口的宫保鸡丁。

我们相处愉快,但却没能成为朋友,因为两个月后,我终于再也忍受不了她立下的规矩--不能邀请朋友来访。这样,我再次搬家了。

正在这时,一个一年前认识的中国朋友在找同屋,我就毫不犹豫地搬去跟他住了。

为了同住而妥协
王爱国也是河北人,29岁,在中国联通工作。和他一起生活让我知道了从小城市来北京工作的中国人,为了得到北京市户口所面临的压力。

爱国也和传统印象中的中国人不同,他也爱干净,生活很有秩序。厨房里所有的东西都有自己固定的位置。我别无选择,只能好好记住它们各自的位置,然后各归其位。调料瓶要放在碗橱的左边,锅放在右边,水壶要放在水池边上,厨房的地板上不能有一滴水,到处都要闪闪发亮。坦率地说,一开始的确让我费了很大劲儿来适应这样的卫生标准,不过,后来慢慢习惯就好了。

爱国很自律。做运动、工作、上网学法语,还有洗澡、洗衣服、收拾屋子、做饭等等都有严格的时间表。

让我惊讶的是他控制自己情绪的方式。一天,他打电话的时候,情绪表现得很激动,甚至流了眼泪。于是,等他放下电话以后,我走上去想安慰安慰他。我拥抱他,可没想到,他却跟我说,他不太习惯拥抱,中国人一般不这样做。他回去自己的房间把自己锁在里面,把我一个人留在那里不知所措。这样的事发生了几次后,我渐渐学会不动声色地关心他。我们在一起度过了不少开心的时光,比如一起做打卤面、油焖大虾等家乡美食。他也曾帮我办理各种对外国人来说比较复杂的手续,陪我到医院看病。

几个月过去了,我开始越来越多地邀请朋友来家里做客,一起看影片、一起做饭什么的。看起来爱国对这件事感觉有些困扰,于是制定了新的规矩:一周只能招待两次来访。

很遗憾,我只能再一次选择离开,因为我实在不想自己的家好像一个学校,同屋是一个监督而不是朋友。看来,并不是所有的朋友都能同住一个屋檐下。不过,我会继续寻找新的同屋,继续我的中国探险经历。



jueves, 22 de octubre de 2015

El resfrío del dragón

Para unos es el inicio de la caída de China; para otros, los recientes altibajos de su economía son tan solo síntomas normales de una transición de la que el gigante asiático saldrá fortalecido para convertirse en un país “modestamente acomodado” en 2020, tal como el Partido Comunista prometió.
Por Rafael Valdez, desde Beijing


Comenzó el Apocalipsis en China. O al menos, eso es lo que dicen algunos medios occidentales a propósito de la caída de la Bolsa de Shanghai, la devaluación del yuan y los desalentadores índices del sector manufacturero de la otrora “world factory”. A los chinos, en cambio, eso no es lo que más les preocupa. Si bien, la caída del mercado bursátil afectó a unos 90 millones de pequeños inversores chinos (ni el 7% del país), no fue el tema en boga de las redes sociales.

En las redes chinas como weibo (el twitter chino), renren (facebook chino) y weixin (whatsapp chino), los temas en boga fueron la explosión en el puerto nororiental de Tianjin, la celebración del aniversario del fin de la guerra de resistencia de China contra Japón, el desfile militar del 3 de septiembre y el Mundial de Atletismo que se realizó en la capital, Beijing.
La razón es clara: La salud del mercado de valores de China no refleja integralmente lo que ocurre en la economía real del país. Mientras en Estados Unidos, la mitad de la población invierte en acciones, solo un 6% de los chinos lo hacen.
“No es que a los chinos no nos importe la economía, sino que sabemos que este modelo es insostenible. Venimos hablando de la burbuja inmobiliaria desde hace años”, dice Aiguo Wang, economista de 35 años que trabaja en el departamento financiero de China Unicom, una de las principales empresas de telecomunicaciones del país. Wang gana 7000 yuanes mensuales (unos 1200 dólares) y acaba de dar la entrada para comprar un departamento de 55 metros cuadrados en Beijing. Cada metro cuadrado cuesta 60000 yuanes (unos 10.000 dólares), es decir que su pequeño departamento de un solo ambiente en total cuesta 3.3 millones de yuanes, esto es unos 550.000 dólares. “Para poder pagar la entrada tuve que hacer un préstamo al banco y, además, mis padres y mis tíos me prestaron sus ahorros. La diferencia la tendré que pagar durante 30 años. Mi realidad no es una excepción en China, es la situación generalizada de la mayoría de los jóvenes de mi edad. ¿Qué pasará si un día no puedo pagar la cuota del banco o de mis tres tarjetas de crédito? Perderé mi casa. ¿Así no estalló la crisis inmobiliaria del 2008 en Estados Unidos?”, comenta Wang indignado.
¿Burbuja inmobiliaria?
No son pocos los chinos que, como Wang, tienen muy presente la crisis financiera de las hipotecas basura que llevó al estallido del 2008 en Estados Unidos. En el caso de China, no se sabe hasta qué punto se usaron las acciones del mercado bursátil como garantías de los préstamos bancarios-hipotecarios. Los especialistas estiman que, si se usaron en gran medida, es cuestión de tiempo que la bomba explote y provoque bancarrotas. Además, afectaría las cuentas financieras de los bancos dejándolas en rojo.
Sin embargo, el hermetismo de las autoridades chinas y la falta de estadísticas económicas fiables, actualizadas e imparciales hacen prácticamente imposible que alguien fuera de las altas esferas del poder chino sepa la realidad de lo que hoy sucede en la economía del dragón asiático.
Por su lado, el Gobierno de Xi Jinping repite “que no cunda el pánico” a través de sus órganos de propaganda. El activo rol estatal en la economía china es visto por su población como una garantía de tranquilidad. La versión oficial es que las recientes volatilidades de los mercados bursátiles de China y la depreciación monetaria son "consecuencias naturales" de la transición económica que experimenta el país asiático. "Esta es una transición difícil, su consecuencia natural es que produzca volatilidad. Esta transición no se puede llevar a cabo sin contratiempos, así que no deberíamos sorprendernos al ver que esto sucede", indicó el presidente del Grupo Financiero Principal (GFP), Larry Zimpleman, en una entrevista con la agencia oficial Xinhua.
China, que llegó a ser la segunda mayor economía del mundo gracias a que se convirtió en la fábrica del mundo, quiere dejar de ser un paraíso manufacturero que atraía solo por sus bajos costos de producción. Hoy, el gigante asiático quiere exportar bienes con valor agregado, tecnología innovadora y, sobre todo, quiere que el motor de su economía sea el consumo interno de su población.

Nueva China
Treinta años atrás, la mayoría de chinos no tenía un alto nivel educativo y se conformaba con ganar salarios muy bajos. En ese lapso, 600 millones de personas dejaron la pobreza y han comenzado a ‘occidentalizar’ sus consumos. Son ellos quienes ya no aceptan salarios ínfimos y que estudian incansablemente para competir en el salvaje mercado chino.
Esta creciente clase media ha cambiado el rostro de China y ha provocado que decenas de empresas extranjeras hayan trasladado sus fábricas a países más baratos como Camboya, Vietnam o Bangladesh. Allá están actualmente las nuevas fábricas del mundo.  
En octubre de 2012, Adidas cerró la única fábrica que tenía en China, en el Parque Industrial de Suzhou. Lo hizo después de que su rival Nike trasladara la base manufacturera que tenía en China a países del sudeste asiático. En la fábrica de Adidas en la provincia de Anhui, al sur de China, el sueldo promedio de los trabajadores de la compañía en 2007 era de 1.100 yuanes. Con el aumento del costo de la mano de obra, el sueldo alcanzó los 2.000 yuanes (unos 340 dólares) justo antes de que tomaran la decisión de cerrar la fábrica en China. Mientras que en su fábrica en Camboya, el sueldo mínimo de los obreros era de solo 130 dólares.  
Esta situación le restó competitividad a las otrora invencibles fábricas chinas. Por eso, la devaluación del yuan fue bien recibida en su sector manufacturero. Un yuan más barato significa que las exportaciones serán más baratas, dice Xu Jianping, jefe de la compañía textil Zhongxiang, de la provincia oriental china de Zhejiang. Las ganancias de su compañía, que exporta ropa al extranjero, subirán 100 yuanes (cerca de 15,6 dólares) por cada punto básico en que caiga el tipo de cambio del yuan, explica Xu. 
Estas son las buenas noticias que él estaba esperando después de un primer semestre complicado. En julio, las exportaciones del país cayeron un 8.9% y, en general, el comercio exterior total descendió un 7,3 % en los primeros siete meses de este año. Por su lado, las empresas que dependen, en gran medida, de las materias primas importadas temen que un yuan más barato haga que se incrementen sus costos de producción. "Todavía no hemos notado los efectos porque estamos usando las reservas de petróleo, pero estimamos que el precio del crudo denominado en dólar subirá y, en consecuencia, las tarifas se incrementarán", explica Zhao Huili, director comercial de la refinería Luqing Petrochemical.
Asimismo, con un dólar más caro, las exportaciones de Ecuador y los demás países latinoamericanos a China también se encarecen. Si antes, las rosas, el banano y el camarón ecuatoriano ya eran productos que apuntaban a un segmento medio alto y alto, hoy son todavía más costosos. 
China está cambiando muy rápido y su atractivo ya no está en sus costos bajos. La ventaja de China reside en su enorme mercado conformado por 1300 millones de habitantes y el contar con una cadena industrial integrada”, dice Zhang Xiaoji, investigador del Centro de Investigación de Desarrollo del Consejo de Estado de China. Zhang afirma que antes las empresas de capital extranjero escogían a China por su abundante mano de obra, ahora valoran su mercado.
Mientras en Latinoamérica
Los altos precios de los commodities, impulsados por la gran demanda china, le dieron a Latinoamérica una década dorada que se tradujo en crecimiento económico de la región. Sin embargo, esa década terminó. China estornudó y Sudamérica está resfriada.
De los años en que se hablaba del milagro brasileño de Lula Da Silva, hoy Brasil está prácticamente en recesión. En Chile, la previsión del crecimiento de su economía se recortó hasta un rango de entre un 2,25 y un 3,25 %, cuando entre 2010 y 2013, el promedio fue del 4% anual. Este país, cuyo 25% de sus exportaciones va a China tiene que lidiar hoy con la caída del precio de los minerales. La libra de cobre, por ejemplo, actualmente oscila entre los 2,08 y 2,72 dólares; mientras que en 2011 el precio de la libra llegó a superar los 4,5 dólares.
Y ni hablar del petróleo. En Ecuador, el proyecto de la Refinería del Pacífico sigue estancado por esta coyuntura. El precio del barril bordea los 40 dólares, cuando hace tan solo una década superaba los 100 dólares.
"Estamos siendo testigos de un ciclo de mercado similar al de mediados de los años 1980 cuando las materias primas cayeron después de haber tenido precios muy altos”, afirma Jeff Currie, jefe de investigación de materias primas de Goldman Sachs.
Por otro lado, las monedas latinoamericanas se han devaluado mucho más que el yuan en los últimos meses. A inicios de agosto, el dólar subió 3.5% frente al yuan, mientras que se elevó en lo que va del año el 30.8% frente al real brasileño, el 23.7% ante el peso colombiano, el 12.4% frente al chileno, el 10.6% ante el mexicano y el 9% frente al argentino. Por eso, el economista Mauricio Mesquita, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) no teme una invasión de los abaratados productos industriales chinos, pero sí le preocupa la solidez de la economía china. “Si China crece menos del 7% la región será afectada, especialmente la exportación de materias primas”, dijo Mesquita a diario El País, de España. Las exportaciones brasileñas a China ya cayeron 15% en el primer semestre. “Más me preocupan Brasil, Venezuela y Argentina, que Colombia, Chile y Perú, cuyas economías son más sólidas. Ecuador también me genera dudas”, dice el especialista.
La respuesta china
Algo está claro: al Gobierno chino no le tiembla la mano cuando tiene que intervenir en la economía. En la última recesión económica mundial, el Gobierno lanzó un enorme programa de inversión estatal que le permitió salir airoso de la coyuntura y apoyar a otros países. Que no quepa la menor duda de que si esta vez la situación empeora y se afecta el índice de empleo, el Gobierno volverá a estimular la economía con una inversión en infraestructura. Dinero no le falta. China es el país con las mayores reservas de divisas del mundo: 3.73 billones de dólares hasta marzo de 2015.
Mientras tanto ya ha tomado medidas. A partir del 6 de septiembre, el coeficiente de reserva obligatoria (RRR, por sus siglas en inglés) para las instituciones financieras será recortado en 50 puntos base. Las tasas de interés de referencia también serán recortadas. Las tasas de interés para préstamos y depósitos a un año disminuirán 25 puntos base para llegar a 4,6 y 1,75 %, respectivamente. Esta es la cuarta reducción del RRR en casi siete meses y la quinta ronda de recortes de intereses en cerca de nueve meses. El Banco Popular de China (BPCh), el banco central del país, indicó que el propósito de la reducción del RRR es disminuir aún más el costo del financiamiento social y apoyar a la economía real.
Para los especialistas extranjeros, la solución implica decisiones más profundas. Según un artículo publicado en The Washington Post, “las reformas que necesita desesperadamente la economía de China implican medidas que sus líderes no pueden digerir: renunciar al control y la entrega de poder”. Duplicar los ingresos per cápita para el año 2020 con respecto al nivel de 2010, y hacerlo sin perder control, es el dilema rojo.

* Este artículo salió publicado en la revista Vistazo, edición de las 500 mayores empresas de Ecuador, septiembre de 2015. 


lunes, 7 de septiembre de 2015

El Grindr chino y los matrimonios forzados



En el Grindr chino, unas de las primeras preguntas que se hacen dos desconocidos es: ¿Estás casado? Grindr es una aplicación digital que sirve para conocer hombres de similar preferencia sexual que se encuentren en la misma ciudad. Blued es el nombre del Grindr chino y funciona de la misma manera. 
La diferencia es que en Grindr, usado ampliamente en occidente, cuando dos personas comienzan a ‘chatear’, las primeras preguntas suelen ser: cuántos años tienes, vives solo, qué rol eres, e inmediatamente comienza el intercambio de fotos. En Blued no. La pregunta sobre el matrimonio es muy importante y eso refleja la cantidad de hombres casados que usan esta aplicación y que buscan encuentros sexuales con personas de su mismo sexo. ¿Por qué?

Varios factores lo explican. La principal es la tradición. Para las familias chinas es un imperativo que sus hijos tengan descendencia. Tener un hijo soltero mayor de 30 años y sin hijos es prácticamente una vergüenza familiar, motivo suficiente para “perder cara” o un atentado al mianzi (面子), palabra clave en el gigante asiático cuya traducción aproximada es “honor, prestigio o reputación”. Los jóvenes homosexuales chinos prefieren casarse con tal de “cumplir” con sus familias, aunque eso implique que deban llevar una doble vida el resto de su vida.



“No me importa que seas homosexual, igual debes darme un nieto”, le contesto su abuela a Zhi Chao, de 34 años, cuando en un arranque de valentía se atrevió a confesarle a su familia que es gay. Hoy Zhi Chao tiene un niño de 4 años, su esposa no sabe que el consigue sexo casual en Blued y tampoco piensa decírselo. Dice que no la quiere hacer sufrir.
-          ¿Cuántas veces a la semana tienes sexo con tu esposa?
-          Una vez cada dos semanas, y generalmente los sábados cuando estoy tomado.
-          ¿Y ella qué opina de eso?
-          No sé. Para ella, lo que importa es nuestro hijo. Las mujeres, en general, no tienen deseo sexual.
-          ¿Ah sí?
-          No sé las extranjeras, pero las chinas son así. Mis amigos dicen que sus esposas nunca tienen ganas y que para convencerlas de tener sexo deben llevarles regalos.
-          ¿Qué sientes cuando tienes sexo con tu esposa?
-          Es como un trabajo.
-          ¿Crees que ella sospecha sobre tus encuentros casuales?
-          No. Ella cree que siempre trabajo hasta tarde y como yo pago todo en la casa puntualmente, ella no se queja.
-          ¿Y qué pasaría si se enterara?
-          Todo seguiría igual. No nos podemos divorciar. Nuestro hijo sufriría y nuestras familias no lo verían bien.
-          ¿tú eres feliz así?
-          …



Otra opción: una esposa lesbiana
Fausto tiene 35 años, un BMW, un departamento en el downtown de Beijing y una prometedora carrera en un organismo gubernamental que promueve las inversiones y las exportaciones. Sus padres están orgullosos de que aprobó el gaokao (高考) con una excelente calificación y pudo ingresar a una excelente universidad, después fue el mejor graduado de su carrera universitaria, no toma, no fuma y sale muy poco. Pero Fausto tiene un defecto que le produce migraña a su madre: es soltero. Desde hace 10 años, la pregunta “¿por qué no tienes novia?” se ha convertido en el punto de partida de discusiones interminables entre Fausto y sus padres. Discusiones que incluso han ocurrido en frente de José, buen amigo con el que Fausto comparte su oficina y también su cama.
Los padres de Fausto antes pensaban que la razón por la que su hijo no tenía suerte con las chicas era porque no tenía departamento ni auto, dos requisitos esenciales que exigen las jóvenes pekinesas. Así que no dudaron en pedir un préstamo al banco para solucionar el asunto. Pero no fue así. Más bien, facilitaron los encuentros entre José y Fausto que ahora duermen juntos cinco días a la semana, siempre con el temor de que una noche la madre de Fausto haga uso de la llave del departamento que tiene y los encuentre “jugando bádminton”.
Ese es el pretexto con el que por años Fausto ha explicado porqué pasa tanto tiempo con José. La verdad es que a José no le gusta el bádminton y con quien realmente Fausto lo juega es con su amiga lesbiana, Cindy, de 30 años.
Amante de las camisetas de los Yankees de Nueva York, largos collares y pantalones holgados, Cindy es la mejor amiga de Fausto. Ambos comparten la fuerte presión que sus respectivos padres les imponen porque ninguno ha formado aún una familia. En el último Festival de la Primavera (febrero 2015), Cindy le propuso una idea a Fausto: fingir que eran novios y dentro de un año casarse. “A la madre de Fausto le brillaron los ojos cuando nos vio llegar tomados de la mano para celebrar el Nuevo Año Chino”, cuenta Cindy. Algo similar pasó con sus padres que ya habían comenzado a sospechar que el aspecto masculino de su hija tendría algo que ver con su larga soltería. Cindy, Fausto y José ahora están muy felices preparando la boda. Dicen que fue la solución perfecta para que todos quedaran felices. Sobre cómo harán para tener un hijo aún no se han puesto de acuerdo. Fausto no quiere ser papá, aunque está dispuesto a “sacrificarse” con tal de que su familia “no lo moleste”. Cindy, en cambio, sueña con ir algún día al estadio de los Yankees en Nueva York acompañada por su hijo.



martes, 11 de agosto de 2015

¿Por qué será que me resulta familiar?

Changsha, Hunan (sur de China). Parado frente a la estatua de un joven Mao de 32 años, en mi mente algo me decía que yo ya había visto algo parecido, pero no recordaba dónde... 


Estatua de 32 metros de alto, que comenzó a construirse en 2007. 

Pensando y pensando y, de repente, llegó el momento de iluminación: supe por qué me resultaba familiar:


Monte Rushmore, Estados Unidos. Escultura de George Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln, inaugurada en 1941.

¿Qué opinan ustedes? ¿Se parecen o es solo mi imaginación?

sábado, 11 de julio de 2015

Chino Wannabe

Cuando Kevin nació, su futuro ya estaba escrito: sería agricultor, a los 22 años conseguiría un préstamo del banco para comprarse una casa de una planta y 70 metros cuadrados en su pueblo de calles polvorientas por donde circulan tricimotos. Al tener una casa y una bicicleta eléctrica, a los 23 años ya estaría listo para pedirle matrimonio a su vecina. A los 24 años tendría su primer hijo –y el único-. Y desde entonces, dedicaría el resto de sus próximos 30 años de trabajo a pagar el préstamo del banco, darle a su hijo la mejor vida que pudiera dentro de sus posibilidades, con la esperanza de que él sí lograra tener una vida mejor.
Sin embargo, Kevin no aceptó esta sentencia. Apeló y cambió su condena.



Dice que su padre es un campesino de bajo nivel y escasa educación. A su madre es mejor no mencionarla. Y a su ciudad natal prefiere esconderla. Es mejor decir que nació en la capital provincial, Chengdu, de la provincia occidental de Sichuan en China. Provincia a donde el sorprendente desarrollo del dragón asiático ha llegado a cuentagotas. En China, una ciudad es más próspera cuanto más al Este se encuentre, como es el caso de las ricas Shanghai, Hangzhou o Guangzhou. En el Oeste, en cambio, China tiene otra cara, sin tanto maquillaje ni pompa. Más arrugada y desgarbada, menos western. Y eso es algo que le molesta a Kevin, como prefiere que lo llamen. Sus padres, esos a los que no quiere ver, lo llamaron Zhong Ke hace 26 años, pero cuando creció decidió que se llamaría Kevin, un nombre más acorde a su personalidad. “Si algún día salgo de China, diré que soy de Taiwán o Hong Kong”.

En la universidad estudió Geología, aunque realmente no le interesaba la estructura interna de la tierra, sino más bien todo lo que estaba en el exterior de su país. Por eso es que estudió inglés con tanto empeño y hoy trabaja en una empresa estadounidense que organiza conferencias y consigue expositores de alto nivel como políticos, académicos y expertos de Estados Unidos y Australia. El trabajo de Kevin consiste en organizar la logística de estos mega-eventos y, sobre todo, atender a los expositores. Esos que viajan en primera clase, firman con una Montblanc y dejan sus huellas con unos Bottega Veneta. Esos que tienen todo lo que Kevin anhela.

Si bien, su sueldo que casi llega a los 1500 dólares no le permite tener el estilo de vida que quisiera, sus tarjetas de crédito sí incrementan la elasticidad de su bolsillo. Kevin toma taxi, no bus ni bicicleta. No come miantiao (面条), sino pasta. Toma Coca Cola. Come queso. Prefiere un Vodka o vino que una Tsingtao. Jamás se pondría ropa que no sea de marca. Y no cualquier marca. Tiene que ser Nike o Adidas si se trata de ropa deportiva; Lacoste si es algo más casual. No practica taiji (太极拳), sino boxeo. Es miembro del grupo Dragon Adventures que practica escalada y esquí. Grupo en el que los miembros chinos hablan inglés incluso entre ellos, piden vino francés a la hora de la cena y se van de vacaciones a costosos resorts en China, aunque estén sobregirados y, a veces, tengan que prestar dinero a sus roommates para poder llegar hasta fin de mes.






Pero, además, hay algo en lo que Kevin gasta bastante dinero. Es aficionado a los juguetes sexuales. Tiene consoladores, vaginas falsas y lubricantes de varios sabores. Lleva un buen tiempo sin novio (sí, es gay) y le resulta complicado encontrar candidatos porque no sale con cualquiera. “Me gustan franceses, españoles, portugueses, italianos, no muy blancos, de cabello oscuro, barba. Y si es chino, tiene que ser ABC”. ABC es la abreviatura para referirse a los American Born Chinese, es decir una persona nacida en Estados Unidos, pero cuyos padres o familiares son chinos.




En su tiempo libre, Kevin ve series como Brokeback Girls, Mad Men, Friends y todo aquello que lo teletransporte a New York, San Francisco o cualquier ciudad estadounidense. Dice que habla mejor inglés que chino y odia las fiestas tradicionales del país donde lamenta haber nacido porque son ocasiones propicias para volver a su pueblo natal. Kevin ya no sabe qué nueva mentira inventar para tranquilizar a sus padres sobre por qué aún no le han conocido una novia. A ellos les preocupa que su hijo único no tenga descendencia pronto. Kevin ya está pensando en cómo resolverá ese asunto. “Lo ideal es que me vaya de China y no regrese más”. Pero en el peor de los casos, Kevin se casará con una amiga lesbiana o straight que esté dispuesta a fingir un matrimonio ante la tradicional familia del sichuanés. Al igual que muchos gays en China, él da por descartado el “salir del clóset” ante su familia, “con la lesbiana podríamos llegar a un acuerdo y tener un hijo, contentar a su familia y a la mía, y luego separarnos”.


Kevin no es un personaje aislado ni una excepción en un país donde no a todos les surtió efecto el suero del nacionalismo que el Gobierno, a través de la propaganda, les ha inyectado desde niños. Él representa a un grupo de jóvenes chinos, muy influenciado por la cultura occidental, que rechaza a su propio país y cuyo sueño es irse de China. En chino, hay una frase para referirse a ellos: 崇洋媚外 (Chóngyáng mèiwài), es el tipo de personas que adora  lo extranjero en desmedro de lo nacional, o xenofilia. Cuando China abrió sus puertas al mundo en 1979, los más conservadores se oponían férreamente porque sabían que no solo entrarían empresas a invertir, sino que los productos de las industrias culturales occidentales también entrarían e influenciarían en la mente. Los resultados ya se están viendo en la nueva generación. 

¿Qué ha aprendido Ecuador de China?

Gracias a la revista donde trabajo he tenido la oportunidad de entrevistar a casi todos los ministros ecuatorianos que han visitado China. Y siempre me ha llamado la atención que repiten una frase que ya se ha convertido en un estribillo de sus discursos: “Ecuador debe aprender de la experiencia china, de este país que ha sacado a tanta gente de la pobreza”. Pues sí, que hay cosas que Ecuador puede aprender de China es innegable, ese Gobierno Comunista tan criticado en Occidente, y a la vez tan desconocido, logró sacar a 600 millones de personas de la pobreza. ¡600! Es decir, a la población de toda Latinoamérica junta. Pero, ¿cómo lo logró? En 1979, un líder chino llamado Deng Xiaoping impulsó la Política de Reforma y Apertura que no es otra cosa que abrir el país a la inversión extranjera. Así como lo lee. La fórmula consistió en brindarles ventajas a los inversionistas extranjeros para que pusieran sus empresas en China y generaran empleo. Que hubo explotación, es cierto. Que hubo abuso, es cierto. Y eso también es lo que Ecuador debe observar para no repetir. Pero hoy, más de 30 años después, los chinos se jactan de ser la 2da potencia económica y tener reservas suficientes como para ser uno de los mayores prestamistas del mundo. Ese mismo hombre, Deng Xiaoping, en los años 80 dijo: “Dejad que algunos se enriquezcan porque ellos crearan empresas y generarán empleo”. Sí, lo dijo un militante del Partido Comunista. Pero un hombre que, como la mayoría de los chinos, primero es confuciano y luego comunista. Y, señores, Confucio era pragmático. De ahí que Deng Xiaoping enfatizara en la necesidad de que el pueblo chino liberara su mente, de manera que pusiera atención a los hechos y no a los dictados ideológicos porque la modernización económica requería un pueblo capaz de pensar de forma creativa. Este pensamiento caló tanto en la mente de los chinos que hoy este es un país de emprendedores.
Podría seguir profundizando en esto, pero no es el objetivo. Lo que he escrito no es ningún secreto. Las autoridades ecuatorianas que frecuentemente visitan China lo saben. Ellos mismo no escatiman en halagos sobre el “milagro chino”. Sin embargo, yo me sigo preguntando qué ha aprendido Ecuador de China. Además de los préstamos atados a la venta anticipada de recursos, el proyecto ECU-911 y las hidroeléctricas, ¿qué ha aprendido Ecuador sobre todo lo positivo que tiene China?


*Columna de opinión publicada por la revista Vistazo, de Ecuador. 
http://www.vistazo.com/opinion/opini%C3%B3n-rafael-valdez/rafael-valdez/%C2%BFqu%C3%A9-ha-aprendido-ecuador-de-china