lunes, 23 de diciembre de 2013
sábado, 27 de abril de 2013
De luna de miel
En 2012, el idilio entre Ecuador y su mayor prestamista motivó que decenas de funcionarios y artistas hicieran largos viajes, algunos más justificados que otros, para ganarse la simpatía de los chinos y “aprender de ellos”.
Ecuador y China viven una "luna de miel".
Lo dijo el Ministro de Comercio de China, Chen
Deming, cuando visitó Ecuador a fines de septiembre.
Una compenetración tal que se refleja en las
múltiples visitas oficiales que se realizaron durante 2012 al gigante asiático
para “aprender y compartir experiencias”.
Actualmente Ecuador mantiene un déficit de unos
1200 millones de dólares en su balanza
comercial con China.
El principal producto de exportación es el
petróleo. De hecho, Petroecuador mantiene vigentes cinco contratos de
compra-venta de hidrocarburos con la estatal Petrochina hasta el 2016. Una
hecho que refleja lo poco diversificado del comercio bilateral.
El gigante asiático ha sido el mayor prestamista extranjero de Ecuador en
los últimos años. Solo la central hidroeléctrica
Coca Codo Sinclair, construida por una firma china, tiene un costo de 2.200
millones de dólares. Además se espera que la Refinería del Pacífico, que
sobrepasará los 10.000 millones de dólares, se construya gracias al
financiamiento chino. De ahí la importancia que el Gobierno del
Presidente Correa le concede a la segunda mayor economía del mundo.
En mayo, el canciller Ricardo Patiño invitó a una
decena de periodistas chinos para que conocieran el país. Allí les ofreció una
degustación de comida típica y hasta les dio cucharadas de mermelada en la
boca.
Similar hospitalidad con los chinos muestran los funcionarios de la
Embajada en Beijing. En los dos últimos años, dicha Embajada, de la mano del
diplomático Leonardo Arízaga, organizó un evento cada dos semanas con el fin de
dar a conocer la cultura ecuatoriana. Por esto, hubo un auténtico desfile de
funcionarios de distintos ministerios en la capital china.
“Múltiples
coincidencias”
A fines de mayo, el Subsecretario para Asia, África y Oceanía, Rafael
Quintero, estuvo en Beijing, para reunirse con el Ministro Asistente de
Relaciones Exteriores de China, Zhang Kunsheng. Hablaron sobre cooperación y
“sus múltiples coincidencias de principios en temas sensibles de la agenda
internacional y la paz mundial”.
A mediados de junio, el Secretario Nacional
del Agua (Senagua), Walter Solís, también viajó a China para reunirse con Niu
Xinqiang, presidente del Instituto del Rio Yangtze. Solís pidió asesoría en
cuanto a 16 proyectos de propósito múltiple que Senagua tiene en carpeta.
Un mes después, el Secretario Nacional de Educación Superior, Ciencia,
Tecnología e Innovación (Senescyt), René Ramírez se reunió con autoridades de
la Academia de Ciencias Naturales de China y visitó Parques de Alta Tecnología
en las ciudad de Beijing y Suzhou.
A raíz de esto, la Academia de Ciencias de China se comprometió a cooperar
con la Senescyt para crear una Academia de Ciencias en Ecuador y enviar
expertos chinos para trabajar en la Ciudad del Conocimiento “Yachay” asesorando
en temas como inteligencia artificial y nanomedicina.
A fines de julio, la cantante Karla Canora también estuvo en Beijing y
Shanghai para interpretar temas de Julio Jaramillo ante un público que, en su
mayoría, no hablaba español.
A comer y bailar
En agosto, Ecuador realizó su primera semana cultural en Beijing y lo hizo
con un festival de cine, degustación de comida típica, una exposición
fotográfica y un concierto de salsa. La cineasta María Fernanda Restrepo abrió
la muestra de cine con su documental “Con mi corazón en Yambo”. Cuando se le
consultó qué significaba para ella exponer el caso de sus hermanos
desaparecidos en un país criticado internacionalmente por sus políticas de
derechos humanos, Restrepo dijo “con mi papá nos planteamos la misma pregunta,
pero pienso que es positivo, es dejar el mensaje de que debemos hablar,
reclamar, no callar, por eso estamos orgullosos de estar aquí”.
Restrepo viajó junto a una delegación de funcionarios del Ministerio de
Cultura que incluyó a la ministra Érika Sylva; tres chefs y 12 artistas. Durante
el concierto, toda la delegación, con la Ministra al frente, dio una cátedra de
salsa al ritmo de “todo tiene su final”, del cantante Héctor Lavoe. La Ministra
también aprovechó la visita para reunirse con su homólogo chino, Cai Wu, y
conversar acerca de proyectos relacionados con museos, bibliotecas y la
Universidad de las Artes.
Salud, dinero y…
Una nutrida delegación del Ministerio de Salud acompañó a la ministra
Carina Vance en su paso por la capital china. Ella contó que como parte del
crédito de 2000 millones de dólares concedido por el China Development Bank en
2011 a Ecuador, “en el Ministerio de Salud accedimos a 50 millones de dólares
con lo cual tenemos un contrato con la empresa pública China Camc Engineering
para la compra de 200 ambulancias, el equipamiento de salas de emergencia de 60
hospitales a nivel nacional y la implementación de un centro de trauma en
Guayaquil y otro en Cuenca”.
Además la Ministra se reunió con Chen Zhu, Ministro de Salud de China, y
visitó un hospital en Beijing “para conocer la realidad de la salud pública en
China”. Lo contradictorio es que en este ámbito, China no tiene buenas
calificaciones. Si bien, la tasa de cobertura
del servicio social de salud se ha expandido al 95% de la población y el precio
de las medicinas básicas ha descendido un 30%, según fuentes oficiales, los
mismos chinos reconocen que en sus hospitales la atención no es óptima.
“Prefiero curarme con remedios naturales que ir al hospital, ahí las colas son
muy largas y es insoportable”, dice Ma Wei, chino de 26 años.
El director del Centro de Investigación de Economía y Salud, Liu Guoen,
declaró a la cadena CCTV: "el ritmo de la reforma de los hospitales
públicos es bastante lento. En
las actuales condiciones, con una capacidad tan limitada, no podemos atender el
incremento de la demanda de nuestro sistema de salud”. En China hay
2.700.000 médicos registrados, pero la regulación del sistema impide que muchos
de ellos trabajen a la vez en varios hospitales o clínicas. Por esta razón no
se puede satisfacer la creciente demanda del sistema de salud.
Fueron a dialogar
Otra funcionaria que no dudó en viajar más de 20 horas para “aprender de la
experiencia china” fue Rocío Valarezo, segunda vicepresidenta de la Asamblea
Nacional del Ecuador. Ella se reunió con autoridades del Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política
del Pueblo Chino (CCPPCH).
En septiembre también viajó el Ministro Coordinador de la Producción,
Empleo y Competitividad (MCPEC), Santiago León, quien se reunió con su homólogo
chino, Cheng Deming.
Uno de los proyectos en los que León hizo énfasis fue el eje multimodal Manta-Manaos
que pretende ser una alternativa para el canal de Panamá y conectar China con
Brasil.
En reciprocidad, el ministro Deming realizó una visita oficial al Ecuador,
por invitación del Gobierno ecuatoriano. Durante
la visita, el Presidente Correa enfatizó "ojalá que China, con esa inmensa
capacidad de financiamiento, pueda seguir financiando el desarrollo de un país
como Ecuador", según reportó la agencia Efe.
Tan
cerca y tan lejos
En octubre, el viceministro del MCPEC, Rubén Morán, también visitó China
para participar en la VI Cumbre Empresarial China-Latinoamérica realizada en
Hangzhou. Allí, Morán habló sobre el Banco del IESS, los créditos productivos y
la venta anticipada de petróleo a China.
Después, en diciembre, el superintendente de Control del Poder de Mercado
del Ecuador, Pedro Páez, también viajó con el objetivo de “obtener propuestas e
ideas para la recién creada agencia antimonopolio de Ecuador”.
Páez comentó que estuvo en universidades de las ciudades de Hong Kong,
Chongqing (centro) y Beijing, para conocer de primera mano la experiencia china
en este campo. Lo contradictorio es que en China constantemente se critica a
las empresas estatales porque, según sus detractores, han
obtenido enormes beneficios gracias a prácticas monopólicas. De hecho, este año
el Banco Mundial emitió un informe donde recomienda a China
“redefinir los papeles de las empresas estatales y eliminar los monopolios”.
Más allá de eso, Ecuador está ávido de seguir aprendiendo del gigante
asiático y para 2013 se prevé que la relación se intensificará. El ex Embajador
Arízaga estima que el próximo año se concretará el financiamiento de la
refinería del Pacífico. “Ya recibimos la confirmación del Gobierno chino y el
próximo año vendrá el Presidente Correa a China y esa será una oportunidad para
conversar sobre estos proyectos estratégicos. Para nosotros, la prioridad en la
Refinería del Pacífico son las empresas chinas”, afirmó el diplomático. Así que
la ‘luna de miel’ continuará.
A propósito de Pegaso
Con su programa espacial, el gigante asiático quiere ponerle la etiqueta "Made in china" hasta a los satélites. Nigeria y Venezuela ya han lanzado satélites desde China. En ambos casos se ha tratado de satélites fabricados y lanzados por China. Otros países ya han firmado convenios para seguir su ejemplo: Bolivia, Bielorrusia, Indonesia, Laos... Ecuador, por su lado, ha hecho énfasis en que Pegaso fue construido y diseñado por talento nacional. El satélite ha sido descrito como "un cubo de 10 por 10 centímetros y un peso de 1,2 kilógramos", ¿pero puede considerarse ecuatoriano o un hijo producto del idilio entre Ecuador y China?
viernes, 15 de marzo de 2013
Del flechazo al matrimonio
Del
flechazo al matrimonio
Por RAFAEL VALDEZ MERA
Ser
inversionistas y no solo proveedores. Diversificar la producción y apuntar a
nichos. Esos son los retos en ambos lados del Pacífico, según concluyó la VI
Cumbre Empresarial China-Latinoamérica efectuada en Hangzhou, China.
Cuando sales con una chica y al principio solo hay besos,
si quieres estrechar más la relación tienen que hacer cosas juntos, hay que
co-crear. De igual manera, si América Latina quiere acercarse a China se debe
dejar de hablar de “trade” y mejor hablar de “innovación conjunta”, dijo Luis
Arnal, CEO de Insitum. “Tengamos un bebé”, enfatizó el consultor mexicano entre
risas.
Desde el año 2000, el comercio entre América Latina y Asia en general ha
crecido a un ritmo extraordinario del 20,5 % anual, alcanzando una cifra
estimada de US$ 442 billones en 2011, según estimaciones del Banco
Interamericano de Desarrollo (BID).
Si bien estas cifras
fueron motivo de regocijo durante la VI Cumbre Empresarial China-Latinoamérica
efectuada recientemente en Hangzhou, también fueron motivo de incertidumbre
entre los empresarios de ambos lados por los desafíos que conlleva.
El reconocido periodista, Andrés Oppenheimer fue el
primero en poner sobre la mesa un tema recurrente. “Hay quienes sostienen que
esta relación está comenzando a ser contraproducente para Latinoamérica porque
la región está regresando al pasado cuando dependía solo de materias primas.
Incluso, muchos periódicos de Brasil y México dicen que no quieren volver a una
economía extractivista como la hubo en la época colonial”, planteó Oppenheimer
durante la primera conferencia realizada en la Cumbre a donde asistieron 1300
personas de 25 países.
De inmediato, dos ejecutivos
de empresas chinas con fuerte presencia en Latinoamérica destacaron que no todo
gira en torno a la materia prima. Zhang Chunxiang, vicepresidente senior de Huawei, comentó
que la firma lleva 15 años en Brasil y tiene
4000 empleados, en su mayoría, mano de obra local. Asimismo, Ma Jianrong, director general
de Asuntos de Gobierno de Lenovo, resaltó la enorme fábrica de computadoras que
tienen en México y sus operaciones en Argentina y Brasil. Ambos estuvieron de
acuerdo en que para atraer mayor inversión china y cambiar el enfoque hacia productos
con valor agregado hace falta más que buenas intenciones. “A los Gobiernos les
corresponde definir políticas comerciales de largo plazo, demostrar
consistencia y brindar estabilidad jurídica”, subrayó el ejecutivo de Lenovo.
No nos importa mucho
ser el primero o segundo, dijo Ma, nos importa dónde podemos ser sostenibles. El
ejecutivo se refirió a la excesiva burocracia que hay en los ministerios
latinoamericanos y señaló que eso resta agilidad a las gestiones comerciales.
Además, aconsejó a los Gobiernos: “No todo el mundo habla español, no todo el
mundo habla chino, así que asegúrese de que tiene a la gente correcta para que
hable con la gente correcta”.
También comentó sobre las
barreras culturales. Si bien reconoció que tanto chinos como latinos son muy
hospitalarios, sus actitudes hacia la vida son muy distintas. “La actitud china
es ganar y ganar. Comprar un carro, una casa, luego otro carro y otra casa, darles
buena educación a sus hijos… Entonces necesitan trabajar duro para ganar
dinero. Sin embargo, tú puedes encontrar a alguien en Latinoamérica con poco
dinero en el bolsillo que decide tomarse el día libre y no va a trabajar a la
fábrica. Este puede ser un problema en la industria manufacturera. No estoy
diciendo que los chinos hacen lo correcto y los latinoamericanos, no; sino que
se trata de un asunto de cultura, actitud y estilo de vida. Entonces debemos
ser flexibles, es una cuestión de comprensión”. Tal como en las parejas, la
comunicación es clave.
Por su lado, Wan Jifei, presidente del Consejo Chino para el Fomento del
Comercio Internacional (CCPIT), enfatizó que para que la relación se profundice
hay que tener paciencia. “No debemos recurrir a medidas proteccionistas. La
historia nos ha demostrado que eso no resolverá los problemas del desempleo y el
crecimiento económico mundial”, acotó. Por el contrario, dijo, el libre comercio
y la inversión son el motor del crecimiento. Para convertirse en un imán para
los empresarios chinos, “Latinoamérica debe acelerar los proyectos de
infraestructura y reducir las barreras arancelarias”, señaló el funcionario.
El desafío de la urbanización
Se estima que cada año
unos 20 millones de chinos dejan las zonas rurales y migran a las ciudades, lo
que implica que en el año 2030 las ciudades chinas acogerán a unos 300 millones
de personas. Además se espera que en el año 2020, la inscripción de estudiantes
en las universidades de China aumente en un 65 %, así que para el 2030, unos
200 millones de jóvenes en China tendrán títulos universitarios. Estos
factores, sumados al aumento de los salarios, dan cuenta de que en China hay
una clase media ascendente con otros hábitos de consumo.
“Los chinos ya no se
conforman con comer y vestirse, sino que ahora exigen productos con valor
agregado. Es una oportunidad para América Latina que podría explorar la venta
de productos agrícolas de alto valor como cafés gourmet o vinos, y mejorar su
sector de servicios, especialmente en turismo de lujo, desarrollo de software y
servicios financieros”, sugirió el Presidente del CCPIT.
Con él coincidió Fernando
Ocampo, viceministro de Comercio Exterior de Costa Rica, quien subrayó la
importancia de apuntar a nichos. La competencia, dijo, no debe basarse en
precios bajos, sino en productos diferenciados.
Por otro lado, el
costarricense se refirió a la transformación de la relación. “La pregunta no es
qué vendemos ni que compramos, sino cómo nos relacionamos. Debemos explorar
nuevas formas de relacionarnos con empresas chinas, debemos convencerlos de que
se instalen en nuestra región para abastecer a nuestro mercado. No solo debemos
venir a China, sino llevar a los chinos a Latinoamérica”, acotó.
Luis Alberto Moreno, presidente del BID, añadió que al
establecerse en Latinoamérica, las empresas chinas reducirían sus costos de
transportación y, por su parte, los latinoamericanos ganarían plazas de trabajo
y el aprendizaje de la tecnología asiática.
Mientras tanto el
escenario actual es de comercio poco diversificado. La soya, por ejemplo,
es el producto estrella de Argentina, Uruguay y Brasil. El petróleo lo es de
Ecuador, Colombia y Venezuela. El concentrado de cobre lo es de Perú.
En Hangzhou quedó claro cuáles son las fortalezas y
debilidades. Dejar de hablar de “trade” y empezar a “co-crear” es el desafío
para que esta relación sea ganar-ganar. En la Cumbre, ambos lados dijeron “sí,
quiero”.
viernes, 8 de febrero de 2013
“El único camino es negociar como bloque con China”
“El único camino es negociar como bloque con China”
Por RAFAEL VALDEZ MERA
Aunque algunos académicos consideran que los recursos naturales son una maldición para América Latina, Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), considera que son una oportunidad única, pero también un gran desafío. Ella afirma que la clave no solo es añadir valor a las exportaciones, sino buscar la integración regional para negociar con China.
http://www.chinatoday.mx/eco/analys/content/2013-01/29/content_515230.htm
martes, 5 de febrero de 2013
Una nueva cárcel
Pensaba quedarse dos meses en Pekín, pero ya han pasado cinco años. Teresa (sentada a mi izquierda en la foto) es oriunda de Monterrey, México, tiene 24 años, baila tango y actualmente es profesora de inglés en un jardín de infantes para pequeños chinos ricos.
La conocí hace dos semanas. Es compañera de trabajo de Larissa, la inglesa que aparece en la foto, quien está en la misma academia de chino que yo.
“El mes pasado los dos hijos del que era mi vecino en Monterrey aparecieron colgados en un puente. Les habían cortado la cabeza. Así están las cosas en México, ¡terribles!, por eso no regreso”, me contó después de algunas cervezas que tomamos en La Bamba, un restaurant mexicano ubicado en Wudaokou, zona donde están las principales universidades de Pekín y que se caracteriza por ser el hogar de la mayoría de estudiantes extranjeros que llegan a la capital china. Wudaokou es una burbuja extranjera en Pekín.
Esa noche, Teresa tenía razones para celebrar. Me contó que había ganado Peña Nieto en las elecciones presidenciales y que el PRI volvía al poder. “Ellos gobernaron muchos años y negociaban con los narcotraficantes para que nos dejaran en paz, por eso podías vivir más tranquilo. El idiota de Calderón (Presidente saliente de México) les declaró la guerra y ahí tienes, mis vecinos y muchos otros terminaron colgados y sin cabeza”.
Tal es la situación en Monterrey que el padre de Teresa tuvo que vender su auto y comprarse uno viejo porque estaba cansado de que lo persiguieran hombres sospechosos. Su mamá, en cambio, optó por regalarle a Teresa todas sus joyas, “llévatelas, ¿para qué voy a tenerlas, sino las puedo usar?”, le había dicho.
Teresa dice que en Pekín se siente segura. Esta ciudad ha sido su refugio y, a la vez, su cárcel. Le encantaría volver a México, pero no puede. Acá incluso encontró un carcelero. Se trata de su novio que aquella noche la llamó a las 12h00 am y le dijo que era hora de volver a casa. Él, mientras tanto, estaba con sus amigos en un bar. Teresa lo obedeció y se despidió de nosotros.
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