Por Rafael Valdez
El canciller
Ricardo Patiño estuvo en Beijing donde dejó el camino listo para la visita del
presidente Rafael Correa el próximo año a China. Impulsar el turismo y empujar
las negociaciones de la Refinería del Pacífico fueron sus objetivos.
La economía latinoamericana se ha beneficiado de
la demanda china de materias primas. Sin embargo, actualmente vemos que China
se desacelera. ¿Qué expectativas tiene Ecuador al respecto tomando en cuenta
que China es el principal financista de sus proyectos estratégicos?
Hay que
diferenciar las dos cosas: primero, como financista de proyectos estratégicos,
la desaceleración de la que hablas no tiene que afectar, sino lo contrario. Si
hubiera tan fuerte desaceleración, ellos necesitarían poner recursos en otros
lados, de tal manera que no va a afectar el financiamiento. Por lo pronto,
China sigue buscando alternativas de financiamiento en América Latina. Por otro
lado, aunque se habla de desaceleración, hay que tomar relativamente esos
términos porque crecer solo al 7.5 % anual es igualmente crecer muy rápido.
Cuando se lo compara con el crecimiento de España o Italia, el de China es uno
de los crecimientos más espectaculares del planeta y, además, tiene 30 años en
esa senda. Entonces, una pequeña desaceleración, ante la magnitud de la demanda
china no tiene implicaciones muy importantes, así que no creo que eso vaya a
perjudicar nuestra relación económica.
Ya que hablamos de petróleo, en marzo se
promocionó en China la XI
ronda petrolera de Ecuador. Además, paralelamente han seguido las negociaciones
sobre el financiamiento de la
Refinería del Pacífico. ¿Se ha concretado la participación
china en ambas iniciativas?
Hay concursos
públicos de licitaciones petroleras en el sur de nuestro país donde empresas
chinas están muy interesadas en participar. No podemos conversar sobre eso
porque son procesos que están en marcha y mantienen un grado de
confidencialidad.
Adicionalmente,
estamos en diálogos muy avanzados con el sistema financiero chino y con
empresas petroleras chinas para que ellas puedan participar en la construcción
y también en el accionariado de la
Refinería del Pacífico. Ya hemos iniciado el movimiento de
tierra y la construcción de obras civiles básicas, pero esperamos que con la
concreción de acuerdos con China se den los pasos definitivos en este proyecto.
Vemos con muy buenos ojos el avance de las conversaciones para inversión china
en explotación petrolera en nuestro país y en la explotación de recursos
mineros.
Pasando a otro tema, se ha dicho que para negociar
con un país de las dimensiones de China, Latinoamérica debería integrarse. Sin
embargo, iniciativas como la
Unasur se han ido debilitando, mientras la Alianza del Pacífico se ha
fortalecido. ¿Es posible concretar un proyecto regional cuando vemos esta
bifurcación?
Por su lado, la Alianza del Pacífico es
una estancia fundamentalmente comercial que busca impulsar una ampliación de
mercados, pero eso no afectará la relación que pueden tener con China la Unasur y Celac (Comunidad
de Estados Latinoamericanos y Caribeños) –que es otra instancia más amplia-. Yo
creo que tanto Unasur como Celac están destinados a tener una relación muy
profunda con China. Ciertamente, es necesario ir fortaleciendo también las
instancias de integración comercial como el Mercosur (Mercado Común del Sur) y la CAN (Comunidad Andina de
Naciones). En el caso de la CAN
nos hemos planteado la convergencia hacia Mercosur y Unasur, y estamos
trabajando en eso. Estamos analizando cómo las fortalezas y los resultados que
ha alcanzado la CAN
pueden irse sumando a los de Mercosur para crear también en Unasur un espacio
de integración económica y comercial.
Nosotros no
creemos en el libre comercio, sino en el comercio que genera desarrollo. No
creemos en los Tratados de Libre Comercio, en eso tenemos diferencias con el
Gobierno chino, pero las estamos tratando respetuosamente. Nosotros creemos que
debemos impulsar acuerdos comerciales para el desarrollo. El comercio no es el
fin en sí mismo, el fin es el desarrollo y el comercio es un medio. Mercosur
nació básicamente como un proceso de integración comercial de los países del
sur de Sudamérica, sin embargo con el tiempo ha ido impulsando una política de
complementación económica entre los países que forman parte: Argentina, Brasil,
Paraguay, Uruguay y ahora con la entrada fuerte de Venezuela y de Bolivia.
Ecuador está dispuesto a ingresar a ese espacio, sin embargo antes queremos negociar
de manera adecuada nuestro ingreso porque conocemos que ahí se producen algunos
problemas de proteccionismo, especialmente, por parte de los países más
grandes.
¿Usted cree que Celac podría consolidarse como ese
bloque latinoamericano que negocie con China?
A Celac le
tomaría más tiempo, yo creo que Unasur lo va a hacer.
Antes de venir a China, usted declaró que uno de
los objetivos de esta visita era analizar mecanismos para incentivar el ingreso
de turistas chinos a Ecuador. ¿Cómo lograrlo?
Justamente nos
reunimos con la Administración
Nacional de Turismo de China y firmamos un convenio de
servicios aéreos que va a permitir la utilización de 14 frecuencias entre
nuestros dos países. No tiene que ser un vuelo directo. Puede ser por la ruta
Tahití – Manta, o a través de una ruta por Europa. Eso aún no se define. Ojo, esto
no quiero decir que mañana ya habrá un vuelo directo China-Ecuador, no, esto es
un primer paso, pero es muy importante porque sin este convenio las aerolíneas
no podrían ofrecer esa ruta de conexión. Entonces podemos decir que está lista
la carretera, lo que falta es el transporte.
Por otro lado, en
2007, Ecuador y China firmaron un acuerdo donde se establecieron algunas
restricciones para los viajeros porque, aprovechándose de la política de
ciudadanía universal que tiene el Ecuador, algunas personas que hacen
actividades delictivas se dedicaron al tráfico de personas, o “coyoterismo”,
pasando por nuestro país. Sin embargo, yo creo que esas restricciones han sido
muy grandes. Actualmente 90 millones de chinos hacen turismo en el mundo y nosotros
tenemos un país maravilloso, por eso queremos facilitar su ingreso a nuestro
país. Así que desde ahora vamos a flexibilizar la entrega de visas. Antes se
exigía que los turistas chinos viajaran en grupos a Ecuador y con determinadas
agencias de viajes autorizadas, eso se va a flexibilizar.
Adicionalmente,
le hemos propuesto a China una estrategia mutua de promoción turística,
mediante la cual, la televisión pública de ambos países promoverá los destinos mutuamente
y también se filmarán documentales.
*Entrevista publicada en la revista América Economía Ecuador, edición diciembre 2013.

