viernes, 8 de febrero de 2013

“El único camino es negociar como bloque con China”

“El único camino es negociar como bloque con China” Por RAFAEL VALDEZ MERA Aunque algunos académicos consideran que los recursos naturales son una maldición para América Latina, Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), considera que son una oportunidad única, pero también un gran desafío. Ella afirma que la clave no solo es añadir valor a las exportaciones, sino buscar la integración regional para negociar con China. http://www.chinatoday.mx/eco/analys/content/2013-01/29/content_515230.htm

martes, 5 de febrero de 2013

Una nueva cárcel

Pensaba quedarse dos meses en Pekín, pero ya han pasado cinco años. Teresa (sentada a mi izquierda en la foto) es oriunda de Monterrey, México, tiene 24 años, baila tango y actualmente es profesora de inglés en un jardín de infantes para pequeños chinos ricos. La conocí hace dos semanas. Es compañera de trabajo de Larissa, la inglesa que aparece en la foto, quien está en la misma academia de chino que yo. “El mes pasado los dos hijos del que era mi vecino en Monterrey aparecieron colgados en un puente. Les habían cortado la cabeza. Así están las cosas en México, ¡terribles!, por eso no regreso”, me contó después de algunas cervezas que tomamos en La Bamba, un restaurant mexicano ubicado en Wudaokou, zona donde están las principales universidades de Pekín y que se caracteriza por ser el hogar de la mayoría de estudiantes extranjeros que llegan a la capital china. Wudaokou es una burbuja extranjera en Pekín. Esa noche, Teresa tenía razones para celebrar. Me contó que había ganado Peña Nieto en las elecciones presidenciales y que el PRI volvía al poder. “Ellos gobernaron muchos años y negociaban con los narcotraficantes para que nos dejaran en paz, por eso podías vivir más tranquilo. El idiota de Calderón (Presidente saliente de México) les declaró la guerra y ahí tienes, mis vecinos y muchos otros terminaron colgados y sin cabeza”. Tal es la situación en Monterrey que el padre de Teresa tuvo que vender su auto y comprarse uno viejo porque estaba cansado de que lo persiguieran hombres sospechosos. Su mamá, en cambio, optó por regalarle a Teresa todas sus joyas, “llévatelas, ¿para qué voy a tenerlas, sino las puedo usar?”, le había dicho. Teresa dice que en Pekín se siente segura. Esta ciudad ha sido su refugio y, a la vez, su cárcel. Le encantaría volver a México, pero no puede. Acá incluso encontró un carcelero. Se trata de su novio que aquella noche la llamó a las 12h00 am y le dijo que era hora de volver a casa. Él, mientras tanto, estaba con sus amigos en un bar. Teresa lo obedeció y se despidió de nosotros.