viernes, 18 de junio de 2010
martes, 1 de junio de 2010
Éricka, la máster que sigue tocando puertas...
Es alta, curvilínea, de amplia sonrisa y cabellera castaña. Tiene 29 años y es una de las tres alumnas de raza negra que cursan Maestrías en la Escuela de Posgrados de la Politécnica del Litoral (Espae). En total, 370 profesionales estudian en dicho centro. Ellas no llegan ni al 1% del total de alumnos.
Éricka Angulo colabora desde hace 10 años en la Fundación Afroamérica 21. Justo por estos días está presionando para que el Gobierno ecuatoriano apruebe una ley que obligue a las empresas a cumplir un número mínimo de trabajadores afro, tal como la ley que está impulsando el vicepresidente respecto a los discapacitados.
Aunque ya está haciendo su tesis, para Éricka ha sido muy complicado conseguir trabajo por su color de piel. "En Ecuador hay un racismo solapado. Creen que solo podemos vender cocada, bailar salsa o jugar fútbol", dice con coraje. Por eso ya se está preparando para buscar nuevos horizontes.
¿Cómo te ves en 5 años?
"Me veo en Canadá, un país que sí me valorará, acá las empresas me han cerrado las puertas".
¿Qué temas crees que hace falta abordar sobre la población afro?
"El problema es que no nos conocen y por eso nos discriminan. Lo que hace falta es que escribansobre nosotros para que nos conozcan".
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